A l’acció #StopCreuers + #PortCiutadà del passat diumenge 8/5/2016 al Portal de la Pau, vam comptar amb la presència i col·laboració de la Plataforma en Defensa del Port Vell, ens històric que al llarg dels anys ha hagut d’actuar en diferents moments d’amenaça a la possibilitat d’un port ciutadà. Aquí teniu el seu manifest, llegit diumenge.

Han pasado ya dos años desde que finalizó la reforma del Port Vell y su conversión en una Marina de Lujo. Un proyecto que desde el principio, estuvo dirigido y enfocado a atraer inversores internacionales sin contar con los vecinos y vecinas de Barcelona – basta recordar su presentación en el Salón Náutico de Monaco antes incluso de que se hiciera público – pero que venia cargado de grandes promesas de creación de riqueza y empleo y grandes beneficios para los barrios colindantes.

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Transcurrido un tiempo prudencial, constatamos que todo lo que se prometía era humo: no se han creado apenas nuevos puestos de trabajo ni se ha producido ningún beneficio para el entorno comercial. Por contra, comprobamos como se ha desatado una oleada de especulación inmobiliaria en el entorno y como la marina de lujo del Port Vell sirve de madriguera a un club privado elitista y, por tanto, absolutamente refractario al entorno.

Ahora, con la operación de franquicia del Museo del Hermitage, la Autoridad Portuaria de Barcelona a través de la gerencia de Port 2000 entona nuevos cantos de sirena para confundir a los y las vecinas e imponer unos intereses ajenos al bien común.

Nuestra paciencia se ha agotado y desde la Plataforma defensem el Port Vell decimos ¡basta!. Es evidente que Barcelona no dispondrá de un autentico “puerto ciudadano” hasta que recuperemos la propiedad y la gestión del viejo espacio portuario que ya no es útil para el trafico marítimo comercial.

El Port Vell fue un espacio recuperado en su día para la ciudadanía de Barcelona. Una recuperación, que quedó a medias, ya que la gestión sigue dependiendo de una Autoridad Portuaria mas pendiente de sus resultados económicos y con un funcionamiento muy opaco y poco democrático. Desde los inicios y actuación tras actuación, hemos ido perdiendo valores ambientales, referencias espaciales y maneras de utilizar la costa y el mar que formaban parte de nuestro acervo histórico y comunitario. El rompeolas, las golondrinas, la playa nudista, los chiringuitos y la posibilidad de convertir el viejo Puerto en un parque cultural marítimo (los necesarios espacios verde y azul) han dejado paso a proyectos mas rentables…para unos pocos!.

El Puerto ciudadano y la costa, son claros ejemplos de lo que generalmente se considera que constituye “lo común”, un lugar donde el acceso es gratuito y la satisfacción de estar presente puede ser la misma para todo el mundo, independientemente del tamaño de su cartera.

Por todo esto, proponemos lo siguiente:

Establecimiento de una moratoria sobre cualquier futuro proyecto que pueda afectar al Port Vell. Dicha moratoria afectaría a la actual propuesta de instalación del Hermitage y a otras que puedan tener lugar en el futuro inmediato, como la decisión de que hacer con el edificio del IMAX.

Ante la evidencia de que la Autoridad Portuaria de Barcelona carece de cualquier plan serio y riguroso sobre el Port Vell- mas allá de la mera consecución de beneficios contables a corto plazo- proponemos la apertura de un proceso de reflexión colectiva sobre el futuro del Port Vell; un proceso, que acabe con una “devolución” de éste a la ciudad. Que sean los vecinos y el Ayuntamiento y no la Autoridad Portuaria los que ejerzan el control sobre el puerto ciudadano.

El Port Vell es nostre. Vosaltres no sabeu què es guardar fusta al moll”.

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